Las últimas semanas han sido especialmente positivas para Tragamares. El interés mostrado por distintos medios de comunicación nos ha permitido compartir la historia de nuestro proyecto con nuevas audiencias y seguir dando visibilidad a una iniciativa profundamente ligada al territorio. Una de esas oportunidades llegó de la mano de Aquí La Tierra, el conocido programa de Televisión Española que quiso acercarse hasta Cantabria para conocer de primera mano la relación que existe entre el mar y nuestro vino. Un proyecto que nace del territorio Desde el principio, Tragamares ha estado vinculado a un entorno muy concreto. No se entiende sin el mar Cantábrico, sin las mareas, sin el paisaje costero y sin la cultura marinera que forma parte de la identidad de nuestra tierra. Precisamente por eso, la visita de Aquí La Tierra resultó especialmente significativa. El programa comparte una filosofía muy ligada a la divulgación del patrimonio natural, la gastronomía y las tradiciones locales,
Tragamares tuvo la oportunidad de aparecer en el programa Malas Lenguas de Televisión Española, acercando a miles de espectadores una historia que comenzó hace años con una idea poco habitual: utilizar el mar como parte del proceso de crianza de un vino. La visita del equipo del programa nos permitió compartir de cerca la esencia de este proyecto, explicar cómo nació y mostrar el trabajo que existe detrás de cada botella. Cuando el mar forma parte de la historia Hablar de Tragamares es hablar de Cantabria, del mar Cantábrico y de la búsqueda constante de nuevas formas de interpretar el mundo del vino. Desde sus inicios, el proyecto ha estado ligado a la experimentación y al deseo de desarrollar una propuesta diferente, capaz de conectar dos elementos profundamente arraigados en nuestra tierra: el vino y el mar. La crianza submarina sigue despertando curiosidad entre quienes la descubren por primera vez. No es extraño. La idea
Hay algo especial en pasear entre viñedos cuando llega la primavera. En Cantabria, esta estación transforma el paisaje en un espectáculo de verdes intensos, flores tímidas y aromas frescos que invitan a respirar profundo. Si te acercas al enoturismo en Cantabria en esta época, descubrirás que no se trata solo de probar vinos, sino de vivir un día completo para los sentidos. Los colores, los sonidos de la naturaleza y el aire fresco hacen que cada paso entre las vides se sienta diferente a cualquier otra estación. Si nunca has visitado una bodega en primavera, probablemente pienses que solo verás filas de uvas y que la experiencia será solo de degustación. La realidad es muy distinta: es un paseo lleno de curiosidades, historias y momentos que te conectan con la tierra y las personas que la trabajan. En este artículo quiero contarte por qué esta época es la mejor, qué actividades
Si nunca has participado en una cata de vinos, la idea puede parecer intimidante. Muchos imaginan largas explicaciones técnicas, copas alineadas y expertos que hablan un lenguaje ininteligible. La realidad, sin embargo, es mucho más accesible y agradable, sobre todo si te acercas desde la perspectiva del enoturismo en Cantabria, donde los viñedos ofrecen experiencias diseñadas para principiantes y amantes del vino por igual. Participar en tu primera cata de vinos no solo es aprender sobre aromas y sabores, sino también disfrutar de un momento de conexión con la cultura, la historia y la naturaleza de cada región vinícola. En este artículo, te guiaremos paso a paso para que tu primera experiencia sea enriquecedora y divertida, ayudándote a entender qué esperar, cómo prepararte y cómo aprovechar al máximo cada sorbo. Qué es una cata de vinos Una cata de vinos es, en esencia, un ejercicio sensorial. No se trata de beber vino por
